El anuncio de la principal figura del Banco de Francia (BdF), el gobernador François Villeroy de Galhau, gobernadoro el Banco de Francia (BdF), ocurre en tiempos de rupturas geopolíticas, en las que tiene preeminencia la posición de Donald Trump, presidente de los EEUU. Para el funcionario galo, es una pena que su país la haya resultado inteligente la oposición al Mercosur. Fue en ocasión de un coloquio de la Asociación Europa Finanzas y Regulaciones.
En la ocasión, fue presentado el nuevo número de la Revista de Economía Financiera dedicada a las mutaciones geopolíticas y a las fragmentaciones que acarrea. Para el gobernador del BdF, frente a los desafíos que plantea Trump al sistema internacional, la defensa del multilateralismo «no puede ser nuestra única reacción».
«Hablamos demasiado de Trump y no lo suficiente de lo que podemos hacer por nosotros mismos», indicó el funcionario, y remarcó que lo primero en lo que hay que trabajar es en nuevos avances en la construcción y en la integración europea.
Sobre el punto, remarcó que en este momento precisamente las ideas que ha defendido Francia desde los tiempos del general Charles de Gaulle hasta el actual presidente, Emmanuel Macron, de una Europa soberana y no dependiente de Estados Unidos son las que ahora se están imponiendo en la Unión Europea. No obstante, esta posición padece de una falta de credibilidad hacia Francia, según el propio funcionario, debido al cuadro financiero y política actual.
Como un mecanismo de combatir las políticas de Trump, la figura pública
Para combatir las políticas de Trump, el directivo sugirió promover las «coaliciones de voluntarios», las asociaciones de países dispuestos a cooperar en ciertos aspectos específicos.
Así, Villerroy argumentó su posición, en contraste con la oposición francesa en relación al vínculo del Mercosur con su región, sobre el cual Paría votó en contra el 9 de enero, aunque ello fue insuficiente para bloquearlo, pues la minoría del bloque no bastó.
Pese a ello, el pasado 21 de enero todos los eurodiputados franceses contribuyeron a que el Parlamento Europeo recurra el tratado ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), lo que en principio deja en suspenso su aplicación.
Expresiones en favor de una apertura comercial
La oposición del gobierno francés se funda en posibles perjuicios a sectores agrícolas franceses, como es el caso de la carne vacuna, la de pollo, así como la remolacha de azúcar y otros. Al respecto, solicitan mayores garantías y estipularlas en las denominadas “claúsulas de salvaguarda”, “las claúsulas espejo” o a través de los controles aduaneros.
Villeroy de Galhau había insistido a finales de enero durante la Cumbre de Davos en que el tratado con Mercosur no es responsable de la crisis que atraviesa la agricultura francesa y que si no sale adelante, eso no será ningún remedio.
Por el contrario, añadió que ese acuerdo podría beneficiar a la industria francesa e incluso a algunos sectores de la agricultura, como el de la leche.
La asociación de la gran patronal francesa Medef también se pronunció a favor del acuerdo, que sin embargo tiene a todos los partidos políticos en contra.
En el coloquio, también salió en defensa del pacto con Mercosur el antiguo vicegobernador del Banco de Brasil y antiguo director general adjunto del Banco de Pagos Internacional, Luiz Awazu Pereira da Silva.
El economista advirtió de que el giro que está dando Estados Unidos con Trump corre el riesgo de hacer retroceder los beneficios de la integración financiera a países emergentes como el suyo.
Pereira da Silva pidió al auditorio, desde una visión sudamericana como la suya, una reflexión sobre la posición francesa porque a su juicio el acuerdo con Mercosur ofrece «un potencial enorme» y en la actual situación»es la mejor defensa».

