Fika el nuevo café con aroma nórdico desembarcó en el centro de Asunción

Fika el nuevo café con aroma nórdico desembarcó en el centro de Asunción

En el centro de Asunción emergió un pequeño manifiesto en forma de café: Fika. No es solo un nuevo punto gastronómico; es, ante todo, una idea. Una pausa. Una forma distinta de habitar el tiempo.

La palabra fika viene de Suecia, pero más que una traducción tiene un espíritu: reunirse, compartir algo simple y sabroso, y permitirse un momento sin apuro. En un contexto urbano que muchas veces empuja a lo inmediato, este nuevo espacio propone lo contrario: bajar la velocidad, quedarse un rato más, mirar alrededor.

Un menú que mezcla lo nórdico con lo local

La carta de Fika es coherente con su concepto: breve, cuidada y con identidad. En cafetería, lo esencial está bien resuelto: espresso simple o doble, americano, cappuccino, flat white y latte, con precios que va de los G. 14.000 a G. 22.000.

Pero donde empieza a tomar personalidad propia es en sus bebidas de autor. Opciones como el Fika’a Tonic, con base de cocido quemado frío, jengibre y naranja, o el Fika’ẽ Jere, que combina mosto, soda y fermento de jengibre, introducen una mirada creativa sobre sabores conocidos.

El guiño local aparece con fuerza en el Tereré Fika, servido en jarra con guampa, con yerba orgánica y yuyos refrescantes del día, integrando tradición paraguaya con estética contemporánea.

A esto se suman los jugos naturales Pressumo, como Pura Vida o Pacha Mama, con combinaciones de frutas, vegetales y jengibre, pensados más como blends funcionales que como simples refrescos.

La propuesta sólida se mueve con soltura entre lo europeo y lo local. Hay croissants simples o rellenos, como jamón y queso o caprese y versiones más contundentes como el Fika Beef, con roast beef casero, encurtidos y muzzarella fundida.

El apartado de brunch suma opciones atractivas: tostón con huevo mollet y aguacate, tostón de pollo al pesto, versión vegana con vegetales encurtidos, además de clásicos reconfortantes como huevos revueltos con bacon.

El menú también incorpora identidad local con mbejú y chipitas recién horneadas, logrando un equilibrio interesante entre tradición paraguaya y estética nórdica.

Incluso hay espacio para pizzas individuales, desde una margarita clásica hasta versiones con roast beef o pollo al pesto, ampliando el rango horario del lugar más allá del café.

Sabores con acento sueco

El corazón emocional del lugar está en su vitrina dulce. El kanelbullar, con su masa de cardamomo y canela, es el emblema. Pero convive con otras delicias como la kladdkaka (torta sueca de chocolate, húmeda y densa), cinnamon rolls, carrot cake y banana bread.

Son postres que no buscan sofisticación extrema, sino algo más difícil: generar esa sensación de hogar, de pausa bien vivida.

Ubicado en pleno microcentro, Fika se perfila como un refugio cotidiano. Un lugar donde la pausa no es un lujo, sino una práctica posible. Ideal para una reunión distendida, una charla larga o incluso un momento a solas.

📍 Antequera 443 c/ 25 de Mayo
⏰ Lunes a viernes de 9:00 a 20:00
Sábados de 10:00 a 15:00 (Domingos cerrado)

Compartir esta nota

1 comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *