Clyde Soto *

Hace 90 años, 11 mujeres paraguayas escribieron una carta dirigida a las mujeres bolivianas y la publicaron en el primer número del periódico Por la Mujer, órgano de la Unión Femenina del Paraguay, organización feminista y pacifista que actuó entre los años 1936 y 1937, hasta donde tenemos noticias. Titularon a su carta “A las mujeres de Bolivia: La paz”.
Van un par de párrafos del documento:
Hora es que nosotras, madres, esposas, hijas, y hermanas nos incorporemos para jugar un rol cada vez más progresista en el porvenir de nuestros pueblos, de nuestro hogar y de nuestros hijos, haciéndonos cargo decididamente de nuestra responsabilidad. En la vida de vuestra patria como en la nuestra, nosotras hemos sido siempre dignas de su pasado en el esfuerzo de formación de nuestras nacionalidades, en su marcha penosa a través de su historia y nos debemos imponer la tarea de hacer efectiva su segunda liberación de la tutela de la plutocracia extranjera, causante principal de nuestro retraso económico, cultural, político y de la guerra.
Nos dirigimos a vosotras para invitaros a la lucha por la consolidación definitiva de la paz. QUE NUNCA MÁS LA GUERRA LLENE CON SU HORROR NUESTROS HOGARES, NUESTROS CAMPOS Y CIUDADES, SOBRE EL SACRIFICIO DE NUESTROS PUEBLOS. (…) NUNCA MÁS PASE EL CARRO SANGRIENTO DE LA BARBARIE GUERRERA.

Había finalizado muy recientemente, en 1935, la Guerra del Chaco que enfrentó desde 1932 a Bolivia y Paraguay. Estas mujeres desafiaban así el espíritu bélico y los odios que seguramente aún campeaban en ambas partes. Nótese además el llamamiento a liberarse de la plutocracia extranjera que consideraban causante de la guerra y de otros males.
Cerca de un siglo después de las palabras citadas, todavía gran parte de los feminismos en el mundo siguen siendo bastiones contra las guerras y las invasiones, así como ante los autoritarismos y neofascismos que amenazan las libertades, los derechos y los avances igualitarios para las mujeres.
En la conmemoración del 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres, cuyo origen está en las luchas de las trabajadoras obreras, y en un mundo cada vez más atravesado por la barbarie guerrera, por la voracidad plutócrata buscando apoderarse del petróleo desde Venezuela hasta Irán, por la crueldad imperialista intentando asfixiar a Cuba, así como por el entreguismo de autoridades paraguayas ofreciendo nuestro país a quienes llevan guerra al planeta e intentando negar el genocidio en Gaza, es magnífico poder recordar la herencia de nuestras antepasadas feministas paraguayas. Ellas nos legaron estos pensamientos claros y concisos sobre la responsabilidad que tenemos en una liberación entendida no solo como personal, sino como política y colectiva, por el bien de nuestros pueblos.
Asunción, 8 de marzo de 2026
*Nacida en 1.966, es licenciada en sicología por la Universidad Nacional. También se formó en estudios de género en el Instituto Universitario de Estudios de la Mujer de la Universidad Autónoma de Madrid y realizó el Programa Regional de Formación en Géneros y Políticas Públicas (PRIGEPP) de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO).
Foto principal: Luis Vera.
Fuentes
- [1]Por la Mujer, N.º 5, Asunción, 12 de agosto de 1936, p. 1. Fuente: Line Bareiro, Mary Monte y Clyde Soto (1993), Alquimistas. Documentos para otra historia de las mujeres. Asunción, Centro de Documentación y Estudios (CDE), pp. 250-251.
- https://www.cde.org.py/publicacion/alquimistas/La carta fue firmada por María F. de Casati, Dora Freis de Barthe, Selva Fernández, Lola Gómez Figueredo, Rosa Schipper, Rosa Vall, Lorenza C. de Gaona, Enriqueta Vera, Margarita Frutos, Emiliana Escalada y Luisa Vda. de Felip.

