Paraguay inició este lunes la veda pesquera para proteger la reproducción de los peces. La restricción finalizará el 21 de diciembre en aguas interiores y fronterizas con Argentina, pero continuará hasta el 31 de enero de 2027 en los tramos compartidos con Brasil. Mientras el Gobierno refuerza los controles, pescadores advierten dificultades para sostener sus ingresos familiares.
Las fechas de la veda pesquera
Último día previsto de restricción.
Último día previsto de restricción.
ASUNCIÓN, 2 de noviembre de 2026. La veda pesquera comenzó en Paraguay conforme al calendario aprobado por el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES), mediante la Resolución N.º 511. La medida restringe temporalmente la pesca comercial y deportiva para favorecer la reproducción de las poblaciones de peces.
Su aplicación no tiene la misma duración en todas las cuencas. En los ríos, arroyos, lagos y lagunas interiores del territorio paraguayo, así como en aguas compartidas con Argentina, regirá hasta el 21 de diciembre de 2026.
En determinados tramos fronterizos con Brasil, la restricción continuará hasta el 31 de enero de 2027. Estas diferencias responden a compromisos binacionales y criterios de conservación.
Qué ríos están alcanzados
En la frontera con Argentina, la veda incluye los tramos compartidos de los ríos Paraguay, Paraná y Pilcomayo. La misma fecha general de finalización se aplica a los cauces interiores.
En la frontera brasileña, el calendario más prolongado comprende el tramo del río Paraguay entre la confluencia con el río Negro y el río Apa, el río Apa en su totalidad y el Alto Paraná hasta el río Yguazú.
El director de Pesca del MADES, Adán Leguizamón, explicó a medios locales que el objetivo consiste en proteger el ciclo reproductivo de las especies.
La reproducción de peces, principal objetivo ambiental
La veda limita temporalmente la extracción de peces silvestres durante una etapa considerada importante para su reproducción y recuperación.
Desde el MADES señalaron que los caudales de los ríos Paraguay y Paraná muestran condiciones más favorables para el ciclo reproductivo, después de períodos de bajante que afectaron al sector.
La presencia de alevines y las temperaturas estacionales constituyen indicadores relevantes para las autoridades ambientales, aunque la recuperación de las especies necesita seguimiento continuo.
Qué actividades están prohibidas
La normativa restringe la pesca deportiva y comercial, así como la extracción, el transporte y la venta de productos pesqueros silvestres fuera de las excepciones establecidas.
La regulación contempla condiciones específicas para existencias comerciales previamente declaradas y productos de acuicultura autorizada. Los comerciantes deben consultar los procedimientos de declaración y control ante el MADES.
También existe una excepción limitada para la pesca de subsistencia por personas ribereñas habilitadas. Según las condiciones difundidas, se permite desde la costa, con caña y anzuelo, sin embarcación y con un límite de cinco kilogramos diarios destinados al consumo familiar.
Esta excepción no constituye un permiso general para continuar pescando comercialmente. El aprovechamiento de especies especialmente protegidas mantiene restricciones específicas.
La preocupación por los ingresos familiares
Aunque la medida busca preservar recursos naturales, su aplicación supone una interrupción temporal de las actividades económicas de numerosos pescadores artesanales.
En Ayolas, trabajadores del sector advirtieron que el reciente repunte del río Paraná no fue suficiente para acumular recursos que les permitan afrontar el período sin ingresos habituales.
El dirigente Hernán Cano, del asentamiento Atinguy, describió a ABC Color una situación económica preocupante para familias que dependen de la actividad pesquera.
La diferencia entre las fechas de finalización agrega desafíos para comunidades que realizan su actividad en distintas zonas fronterizas.
Cómo funciona el subsidio por veda
El Estado contempla una compensación económica para pescadores comerciales registrados y que reúnan las condiciones exigidas.
Según informó Adán Leguizamón, el padrón nacional del MADES registra 7.984 pescadores comerciales, entre ellos aproximadamente 1.500 integrantes de comunidades indígenas.
La nómina se remite al Ministerio de Desarrollo Social, que debe examinar las declaraciones de las asociaciones y verificar el cumplimiento de los requisitos para el pago único.
La cantidad de personas registradas no debe confundirse con el número de beneficiarios que efectivamente recibieron el subsidio. Tampoco se confirmó, en las fuentes consultadas, el monto definitivo abonado por persona en esta campaña.
Controles y sanciones
El MADES anunció controles para detectar infracciones a las restricciones de captura, transporte y comercialización.
Las sanciones pueden incluir incautación de equipos, multas administrativas y derivación de hechos al Ministerio Público cuando corresponda.
El cumplimiento de la regulación también requiere información clara para comerciantes, familias ribereñas y pescadores registrados, especialmente en regiones sujetas a calendarios distintos.
Los datos que deben seguirse
Las próximas semanas permitirán conocer la cantidad de beneficiarios efectivos del pago compensatorio, la cobertura territorial de las fiscalizaciones y el cumplimiento de las restricciones.
Al concluir la veda, también será necesario evaluar sus resultados ambientales, evitando suponer que la sola suspensión de la pesca garantiza la recuperación de todas las especies.

