La crecida extraordinaria del río Paraná mantiene en alerta a comunidades ribereñas de Paraguay. En Ciudad del Este se registró un máximo histórico para su estación hidrométrica, mientras que en Ayolas más de 2.000 personas fueron evacuadas, según autoridades municipales.
Los datos corresponden a reportes publicados entre el 15 y el 16 de octubre de 2026. La situación continúa sujeta a nuevas mediciones y actualizaciones.
Los datos principales
Registros de distintas estaciones y balances locales. Las mediciones no utilizan una referencia única.
Fuentes: Dirección de Meteorología e Hidrología , ABC Color y Última Hora .
El avance del río Paraná volvió a poner en primer plano la vulnerabilidad de las comunidades asentadas en zonas bajas del este y sur del país. Las lluvias intensas registradas en su cuenca provocaron un incremento del nivel del cauce, afectando viviendas, caminos y actividades de la población ribereña.
La emergencia se extiende a localidades de Alto Paraná, Misiones y Ñeembucú, donde las autoridades y distintas organizaciones continúan desarrollando tareas de prevención, traslado y asistencia.
Si bien los datos muestran una crecida extraordinaria, la magnitud de los efectos varía según la ubicación y las características de cada comunidad.
Ciudad del Este registra una subida de más de 14 metros
Uno de los datos más significativos de la emergencia proviene de la estación hidrométrica de Ciudad del Este. De acuerdo con la Dirección de Meteorología e Hidrología, el nivel pasó de 18,87 metros el 1 de octubre a 32,96 metros el día 15.
La diferencia de 14,09 metros en quince días representa un incremento extraordinario para esa estación, que registró un nuevo máximo dentro de su serie histórica.
Los sectores afectados incluyen comunidades próximas al cauce, como San Rafael y San Agustín.
El 14 de octubre, Itaipú Binacional informó que 183 familias ya habían sido trasladadas desde San Rafael y que las tareas de asistencia también se habían extendido a San Agustín.
Ayolas enfrenta evacuaciones y una situación de emergencia
En Ayolas, el ascenso del Paraná obligó a numerosas familias a abandonar sus viviendas y trasladarse hacia zonas seguras.
El intendente Carlos Duarte declaró el viernes 16 de octubre que más de 2.000 personas se encontraban evacuadas. La información fue recogida por Última Hora .
La Dirección de Meteorología e Hidrología registró ese mismo día una altura de 6,32 metros en Ayolas, con una variación diaria positiva de 13 centímetros.
La emergencia afecta viviendas, espacios comunitarios, infraestructura y las posibilidades de desplazamiento de los habitantes de las zonas inundables.
La situación exige asistencia humanitaria inmediata, pero también una evaluación posterior de los daños y de las alternativas de prevención para las familias expuestas a inundaciones recurrentes.
El riesgo también alcanza a otras comunidades ribereñas
Las consecuencias de la crecida no se limitan a Ciudad del Este y Ayolas.
Diversas localidades ubicadas sobre el río Paraná, entre ellas Cerrito y otras comunidades de Ñeembucú, mantienen especial atención sobre el comportamiento del cauce.
Las inundaciones pueden afectar no solo viviendas, sino también caminos de acceso, cultivos, comercios y actividades económicas vinculadas al río.
Los balances de personas evacuadas deben interpretarse de acuerdo con su localidad y fecha de actualización. Hasta contar con un consolidado oficial, no corresponde presentar una cifra única nacional.
¿Qué factores explican el aumento del Paraná?
Las precipitaciones superiores a lo previsto en sectores de la cuenca del Paraná, el embalse de Itaipú y la cuenca del río Iguazú contribuyeron al incremento de los niveles.
En su comunicación del 14 de octubre, Itaipú Binacional explicó que las lluvias incrementaron los aportes de agua y motivaron operaciones del vertedero conforme a sus procedimientos técnicos.
La evolución del río depende de las condiciones meteorológicas de la cuenca, los aportes de los afluentes y las características hidrológicas y operativas del sistema.
Por tanto, atribuir la emergencia a una sola causa sin un análisis técnico completo puede conducir a interpretaciones incorrectas.
Itaipú prevé una estabilización, pero mantiene el llamado a la cautela
La División de Estudios Hidrológicos y Energéticos de Itaipú informó el 16 de octubre que el nivel en la estación Puente de la Amistad se encontraba estable luego de varios días de lluvias.
Según la previsión difundida por la entidad, desde el sábado 17 podría comenzar un leve descenso en ese punto del cauce.
Sin embargo, la binacional advirtió que nuevas precipitaciones podrían provocar repuntes, especialmente en áreas vulnerables a inundaciones.
Una estabilización en la estación Puente de la Amistad no significa que toda la cuenca haya dejado de presentar riesgos. Cada localidad debe seguir sus propios avisos hidrológicos y de emergencia.
Instituciones movilizadas ante las inundaciones
Los operativos de asistencia involucran a instituciones nacionales, gobiernos locales, voluntarios y entidades binacionales.
Itaipú informó que sus equipos trabajan junto con representantes de las Fuerzas Armadas y pobladores en acciones de evacuación y apoyo a las familias de Ciudad del Este.
La respuesta incluye identificación de zonas vulnerables, traslado preventivo de personas y coordinación de recursos para atender las necesidades inmediatas.
Los próximos desafíos abarcarán las condiciones de alojamiento temporal, la protección sanitaria, la recuperación de viviendas y el restablecimiento de actividades cotidianas.
Qué hacer ante el avance de las aguas
Las personas que residen en zonas ribereñas deben dar prioridad a los comunicados de las autoridades locales y organismos de emergencia.
- Consultar los reportes oficiales y atender las indicaciones de evacuación preventiva.
- Evitar ingresar a calles, caminos o zonas anegadas, incluso cuando el agua parezca poco profunda.
- No manipular instalaciones eléctricas o equipos que estén en contacto con el agua.
- Preparar documentos, medicamentos y artículos esenciales si existe riesgo de desplazamiento.
- Prestar especial atención a niños, personas mayores y personas con movilidad reducida.
- Consultar a las autoridades antes de retornar a viviendas afectadas por inundaciones.
Consultá las mediciones en la Dirección de Meteorología e Hidrología .
Una emergencia que requiere seguimiento continuo
La crecida del río Paraná vuelve a plantear desafíos relacionados con el ordenamiento territorial, la infraestructura de protección, los sistemas de alerta temprana y la atención a familias vulnerables.
Más allá de los registros excepcionales, el impacto de la emergencia se mide en hogares desplazados, actividades interrumpidas y comunidades que necesitan asistencia.
Mientras persista la amenaza de nuevas lluvias, la información oficial y la coordinación institucional seguirán siendo fundamentales para reducir los riesgos.

