El presidente de EUA da por terminado el alto el fuego tras los recientes ataques en el Estrecho de Ormuz, marcando un giro radical respecto a sus elogios de hace un mes.
Durante la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara (Turquía), el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció la ruptura definitiva del Memorando de Entendimiento (MoU) y del cese al fuego con Irán. En un drástico cambio de postura diplomática, el mandatario estadounidense calificó a la cúpula gubernamental iraní como «escoria» y «personas enfermas», cerrando la puerta a futuras negociaciones.
El fin del diálogo se produce como respuesta directa a la reciente violación del acuerdo por parte de Irán, que perpetró ataques contra tres buques comerciales en el Estrecho de Ormuz. Como represalia, las fuerzas armadas estadounidenses ejecutaron bombardeos sobre entre 80 y 90 objetivos militares e infraestructuras logísticas iraníes, revocando de manera inmediata los permisos de exportación de crudo.
En una comparecencia ante los medios junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, Trump fue tajante sobre el estatus de la relación bilateral: «En lo que a mí respecta, se acabó. Ya no quiero tratar con ellos».
El presidente no escatimó en calificativos para referirse a los líderes de Teherán, comparando su administración con un tumor. «Son escoria. ¿Saben lo que es la escoria? Son escoria», sentenció ante la prensa. «Son personas enfermas. Están liderados por personas enfermas, y son personas viciosas y violentas. Si tuvieran un arma nuclear, la usarían. Estas son personas malvadas y enfermas. Y tenemos que deshacernos de ese cáncer… Hay que extirpar el cáncer a tiempo».
La dura retórica empleada en Ankara marca un contraste absoluto con las declaraciones emitidas por Trump hace apenas un mes. Durante las negociaciones del MoU, el mandatario había elogiado al nuevo mando iraní, refiriéndose a ellos como «personas muy racionales», además de calificarlos como individuos «fuertes e inteligentes» que, a diferencia de líderes anteriores, buscaban «ayudar a su país».
Durante la ronda de preguntas, un periodista interpeló al mandatario sobre este abrupto cambio de opinión. Trump justificó su nueva postura argumentando que la interacción directa durante las últimas semanas le hizo cambiar de parecer, tildando las negociaciones de ser una «pérdida de tiempo».
«Creo que más que cualquier otra cosa es que llegué a conocerlos, y no estoy seguro de querer hacer un trato con ellos», explicó el presidente. «Podemos jugar juegos, pero no estoy seguro de querer hacer un trato. Simplemente terminemos el trabajo».
Con la vía diplomática formalmente rota y la advertencia de Trump de que las fuerzas militares estadounidenses probablemente volverían a golpear «muy duro» a Irán, Medio Oriente se asoma a un nuevo y volátil escenario de confrontación abierta.

